martes, 29 de marzo de 2011

Eloísa

Marlene subió al baño de Eloísa, su hermana mayor, con Gregorio, un arquitecto amigo de la familia. Una sombra oscura e irregular bordeaba la bañera, dando un aspecto horrendo a ese ambiente tan bien decorado, en el que destacaba una colección de muestras de perfumes, colocados sobre repisas de cristal, cortadas a medida. El mármol travertino no había sido una buena elección para el piso; es muy poroso.
Él sugirió aplicar algún limpiador, pero ella le explicó que nada había funcionado: las manchas de sangre, simplemente no salen.
Le contó que a Eloísa la encontraron en la bañera, con profundos cortes en las muñecas. En su laptop se veía un video en el que su novio aparecía con su mejor amiga.

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